La más fácil de arrancar: compras, sumas sellos y cuando llegas a la meta aparece la recompensa. Va muy bien si quieres algo que tu equipo pueda explicar en diez segundos.
Crea tarjetas de sellos, puntos o descuentos que tus clientes guardan en Apple y Google Wallet. No tienen que descargar nada ni andar buscando una tarjeta física. Tú lanzas el programa rápido y empiezas a fidelizar sin entrar de una en un software caro.
Hecho para negocios donde vale la pena hacer que el cliente vuelva
La tarjeta física termina perdida. Otra app más casi nunca despega. Si tu cliente ya vive con el celular en la mano, lo lógico es que tu programa de lealtad aparezca ahí.
Pasa todo el tiempo: se pierde la tarjeta, nadie recuerda cuántos sellos iban y al final tú quedas trabajando a ciegas, sin saber quién volvió ni quién dejó de venir.
El cliente escanea un QR, guarda la tarjeta en su wallet y la vuelve a mostrar en segundos. Tú sí ves movimiento real: visitas, redenciones y quién se está enganchando de verdad.
Puedes empezar con una sola o mezclar varias. No se mueve igual una barbería, un salón de uñas, una cafetería o una tienda. Por eso Kavto no te empuja a fidelizar siempre con la misma fórmula.
La más fácil de arrancar: compras, sumas sellos y cuando llegas a la meta aparece la recompensa. Va muy bien si quieres algo que tu equipo pueda explicar en diez segundos.
Si prefieres algo directo, esta funciona muy bien. El cliente muestra su tarjeta y entiende desde el primer momento qué gana y cuándo lo puede usar.
Aquí tienes más juego: cada compra suma puntos y luego el cliente decide cuándo usarlos. Suele encajar mejor cuando manejas varias líneas, tickets más altos o recompensas más flexibles.
No necesitas ponerte técnico ni montar algo pesado. La idea es simple: salir rápido, probar en el negocio real y ajustar sobre la marcha.
Sube tu logo, define la recompensa y deja la tarjeta lista. Antes de publicarla ves cómo se va a ver, así que no sales a ciegas.
Ponlo en el mostrador, mándalo por WhatsApp o súbelo a Instagram. El cliente escanea y la tarjeta queda guardada en segundos.
Desde ahí ya puedes sumar visitas, activar una recompensa o darle un empujón a quien lleva rato sin volver. Ahí es cuando el programa empieza a mostrar si funciona.
Menos vueltas para tu equipo, menos fricción para el cliente y más claridad para ti: quién vuelve, qué recompensa se mueve de verdad y qué programa sí vale la pena seguir empujando.
La tarjeta va en el celular, no en una billetera que nadie encuentra después. Eso te ahorra reimpresiones y la típica conversación de “creo que ya tenía varios sellos”.
No tienen que aprender nada raro. Escanean, guardan la tarjeta y la próxima vez ya saben dónde está. Punto.
Ves visitas, redenciones y actividad real. No para llenar dashboards por llenar, sino para decidir si conviene insistir, cambiar la recompensa o dejar de empujar algo que no prendió.
A veces no hace falta salir a buscar gente nueva. Hace más sentido recordarles a los que ya compraron por qué valía la pena volver.
Si algo no te cuadra, no te dejamos solo con el panel. Te ayudamos a ajustar el programa para que sí tenga sentido en tu operación.
Si todavía estás probando si esto de verdad te sirve, puedes empezar sin meterte de entrada en una herramienta pesada o un plan base carísimo.
Cambia la dinámica, sí. Pero la idea siempre es la misma: darle al cliente una razón clara para volver y darte a ti más visibilidad sobre esa recompra, sin papel y sin otra app más.
Por ejemplo: un sello por corte y una recompensa al quinto. Se explica rápido, se entiende rápido y ayuda a que la próxima cita no se enfríe.
Sirve para empujar la siguiente cita, mover servicios más completos o darle algo especial a quien ya te elige seguido.
El caso clásico: compras varias veces, juntas sellos y la próxima bebida ya tiene un premio claro. La lógica se entiende sola.
Útil cuando quieres que alguien que compró una vez tenga una excusa concreta para volver la próxima semana, no “algún día”.
Puedes mover visitas entre semana, empujar una segunda compra o premiar a los que ya te visitan seguido sin volver el proceso más pesado.
Si no quieres construir una app propia ni meterle más fricción al cliente, aquí tienes una forma mucho más simple de retener.
Puedes arrancar con el plan Básico, probar si te encaja y ver resultados sin asumir un costo alto desde el día uno. Si luego necesitas más equipo, más alcance o automatizaciones, escalas sin rehacer todo.
La idea es esa: que puedas lanzar tu programa sin tener que arrancar pagando un plan base costoso.
Para locales pequeños empezando a fidelizar.
Para negocios que ya necesitan más alcance, equipo y automatización.
Para franquicias y negocios con gran volumen.
Si te hace sentido, arranca simple. Sube una tarjeta, pruébala en el negocio y mira qué hace que tus clientes sí vuelvan. Ya habrá tiempo de complicarlo si de verdad lo necesitas.
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Las preguntas que suelen salir antes de lanzar un programa de lealtad con Kavto.
Kavto te deja crear programas de lealtad digitales con sellos, puntos o descuentos. En vez de imprimir cartones o pedir otra app, preparas la tarjeta en tu panel y el cliente la guarda en Apple Wallet o Google Wallet escaneando un QR.
No. Y ahí está buena parte del valor. El cliente no tiene que buscar otra app, crear otra cuenta ni acordarse de otra contraseña. Escanea y listo: la tarjeta queda guardada en su wallet.
Sí. Funciona tanto en iPhone como en Android, usando Apple Wallet y Google Wallet respectivamente.
No necesitas hardware raro. Puedes usar el scanner de Kavto desde un teléfono o dejar un QR en mostrador para que el cliente lo escanee. La idea es que en caja no se vuelva una escena ni una fila eterna.
Puedes probar el plan Básico durante 7 días. Si después ves que necesitas algo más completo, te ayudamos a pasar a Pro o Enterprise sin volver el cambio un problema.
Sí. Dependiendo del plan, puedes manejar más de un programa al mismo tiempo. Por ejemplo, uno de sellos para clientes frecuentes y otro de descuentos para una campaña puntual.